LAS RELIQUIAS DE LA PASIÓN

Objetos cercanos a Jesucristo

Muchos de estos objetos están localizados. Otros sin embargo nunca han sido hallados.

Los encontrados están rodeados de Misterios, leyendas o tradiciones. Muchos están duplicados o distribuidos por todo el mundo. Fueron encontrados y recogidos por Santa Elena (247-327), madre de Constantino, hacia el año 320 de nuestra Era.

Teóricamente fueron fáciles de encontrar ya que tras su muerte los seguidores levantaron monumentos en los lugares que habían tenido alguna relación con Jesucristo. Los romanos, para evitar cualquier movimiento religioso adverso, destruyeron estos lugares y levantaron una estatua de Júpiter o de un dios romano en su lugar.
Santa Elena solo tenía que efectuar excavaciones o analizar aquéllos lugares donde estaba levantada una estatua de un dios romano. El ejemplo fue que al llegar a Jerusalén mandó derruir el templo dedicado a Venus y escavar en sus cimientos hasta encontrar la Cruz, mandando construir posteriormente un templo cristiano.
Estos objetos se recuperaron 300 años después de la muerte de Jesucristo y algunos de ellos se recuperaron por los Templarios 1000 años después. En la Edad Media se originó un tráfico de reliquias sin precedentes. Se cambiaban, se vendían y se utilizaban como poder religioso y el poder político se media por la cantidad de reliquias que se pudiera poseer, no solo de Jesucristo sino de cristianos martirizados en tiempos del Imperio Romano.


Partes de la Cruz -.- La Inscripción -.- La Corona de Espinas
El Velo de la Verónica -.- La Santa Lanza -.- El Manto
El Sudario -.- La Escala Santa -.- Las Columnas de Azotes


PARTES DE LA CRUZ

Gran parte de la Cruz fue descubierta por Santa Elena en el año 320 en el Gólgota o lugar donde fue crucificado Jesucristo. Su hallazgo está rodeado de leyendas y misticismo religioso inigualable.

Al llegar Santa Elena a Jerusalén quiso saber el lugar donde fue crucificado Jesucristo. Al señalarle el templo dedicado a Venus mandó derruirlo y escavar completamente sus cimientos. Aparecieron resto de madera que parecían ser cruces de ajusticiados. Pero... ¿cómo saber cuál era la que perteneció a Cristo después de 300 años?.
Cuenta la tradición que Santa Elena acercó a un niño muerto a tres de ellas y al llegar a la Cruz verdadera el niño resucitó. No deja de ser una leyenda que desató en aquella época una fiebre de búsqueda de todo tipo de reliquias y objetos cercanos a Jesucristo.
En el lugar del hallazgo Constantino mandó construir lo que es hoy la Basílica y en ella actualmente se conservó partes de la madera de la Cruz. Trozos de ella fueron robados por los Persas en el año 622 cuando invadieron Siria y Palestina, destruyendo Jerusalén al mando del Cosroes -II- Parviz .
Más tarde el emperador Heraclio -I- (575-641) de Bizancio recuperó los territorios perdidos y en el año 628 entró en la capital Persa, saqueó sus tesoros y recuperó la Cruz. Desde entonces algunos trozos pasaron a la ciudad de Roma, concretamente a la Basílica de la Santa Cruz.
Hacia el año 460 se trasladan los restos mortales de Santo Toribio de Astorga al Monasterio de San Martín de Turieno o San Martín de Tours, en la Liébana. En el año 560 otro Santo Toribio de Liébana, Obispo de Palencia, prior del mismo Monasterio que terminó la obra de su antecesor, efectuó un inventario de sus pertenencias entre las que se encontraba una reliquia que había traído Toribio de Astorga desde Jerusalén con motivo de una peregrinación a la ciudad: Un trozo de madera de la Cruz de Cristo.
Este trozo llamado Lignum Crucis es más grande que el depositado en Roma por el Emperador Heraclio -I-.
En los escritos de La España Sagrada, existe un documento que recoge el comentario del P. Sandoval donde indica que el 19 de octubre de 1128 se recibió en la Corte del Reino Legionense la preciosa reliquia de la Cruz, donada por el Patriarca de Jerusalén al rey Alonso VII de León y que la cedió a D. Diego Guelmírez obispo de León, para ilustre consuelo de la iglesia. Y continúa el texto: Gran parte de esta Cruz en que Cristo murió es largo de tres palmos y medio y al través dos palmos y mas y es un brazo izquierdo de la Santa Cruz que la Reina Elena dejó en Jerusalén cuando descubrió las Cruces de Cristo y los Ladrones. Está serrado y puesto en modo de cruz, quedando entero el agujero donde clavaron la mano de Cristo. Hará cincuenta años que se puso de esta forma y en esta ocasión se robaron muchos pedazos...
Se desconoce el paradero de esta última reliquia.
Años más tarde, el 13 de Mayo de 1231, reinando Fernando III de Castilla y León, apareció en Caravaca de la Cruz (España) una Cruz traída por misteriosos ángeles. Desapareció el 15 de febrero de 1934. La que existe actualmente es un trozo traída de Jerusalén.


LA INSCRIPCIÓN

Esta inscripción fué grabada sobre un madero con las iniciales de INRI que significaban Iesus Nazarenus Rex Iudaeorum en Latín, Griego y Arameo, significando Jesús Nazareno Rey de los Judíos. En tres idiomas que eran los utilizados en la provincia romana de Siria.

Era costumbre que en las crucifixiones se pusiera sobre el reo los motivos por el cual era castigado. Esta señal se indicaba que había sido condenado por blasfemo al autodenominarse Rey de los Judíos e ir en contra de las leyes romanas.
Fué colocada sobre la cruz por orden de Poncio Pilatos.
Cuando fue encontrada por Santa Elena no estaba en el lugar cercano a los restos del madero o de la Cruz del cual formaba parte, sino que estaban en posesión de uno de sus discípulos en la misma ciudad de Jerusalén y que fue recogida del lugar.
Fué trasladada a la Iglesia de Santa Cruz de Jerusalén en Roma donde está actualmente.


LA CORONA DE ESPINAS

Tras la flagelación y burlas de los soldados, ciñeron sobre cabeza un aro de espinas en forma de corona real. Esta reliquia no se conserva en su totalidad, pero si las espinas.

En la región de Judea existen numerosas plantas y arbustos espinosos. Los expertos no concuerdan que tipo de planta fue la utilizada, sin embargo se cree que era de Azufaifo, un arbusto espinoso muy común en aquella región.
Este arbusto es de unos 5 ó 6 metros de altura, tronco tortuoso de donde brotan ramas flexibles y llenas de aguijones rectos de casi 3 centímetros, produce flores llamadas azufaifa. Actualmente se utiliza como medicamento pectoral.
Dos espinas de las ramas de este árbol están custodiadas en la Iglesia de Jerusalén en Roma y formaron parte, según la tradición, de la corona de espinos colocada sobre la cabeza de Jesucristo por los soldados romanos.
Algunas más se conservan en el Museo Diocesano de la ciudad de Tarazona (Zaragoza-España) y en el Monasterio cisterciense de La Santa Espina, en la provincia de Valladolid fundado en el año 1147, llamado así porque el rey Luis VII de Francia donó a su fundadora la reliquia de unas espinas teñidas en sangre de la corona de Jesucristo y que trasladó a este monasterio.
Sin duda las espinas pueden estar repartidas entre multitud de discípulos, desconociéndose por tanto sus poseedores y la totalidad de estas espinas.


EL VELO DE LA VERÓNICA

Según la tradición una mujer romana llamada Verónica acompaño parte del recorrido que efectuó Jesús hasta el Gólgota. En alguna parte del trayecto le cedió su velo para limpiar el sudor y en agradecimiento Jesús de Nazaret dejó impresas sus facciones.
Este Velo apareció en la ciudad de Roma en el año 700 y se conserva entre las reliquias de la Iglesia de San Pedro.
Se le asignó el nombre de Verónica como resultado de la composición de las palabras griegas Vera y Eikon (verdadero icono, o verdadera imagen) y por lo tanto se refiere al Velo donde se grabó el rostro de Jesús pero no necesariamente propiedad de una mujer llamada Verónica.

En el Monasterio de la Santa Faz en Alicante (España) se conserva un trozo del llamado Velo de la Verónica, que no ha suscitado tanta polémica como la Sábana o Sudario con que fué amortajado Jesús de Nazaret, a pesar de que investigadores aseguran que es el mismo rostro en las dos reliquias.
Estos relatos no tienen rigor religioso al estar recogidos en los Evangelios Apócrifos. La tradición del Velo de la Verónica es de origen medieval y puede hacer referencia a varios Velos: El de la Iglesia de San Pedro, el de la Santa Faz de Alicante, en la catedral de Oviedo, e incluso pidiera existir alguno más.

Analizamos otros sucesos para extraer otras conclusiones:

Una leyenda de origen medieval El ciclo y muerte de Pilatos, relata:
Velusiano llegó a Jerusalén por orden del emperador Tiberio con la misión de llevar hasta Roma al conocido Jesús de Nazaret y curar la enfermedad del Emperador. Cuando llego ya era tarde. Velusiano contó su desventura a las gentes de Jerusalén y una mujer llamada Verónica le cedió un Velo en el cual estaba impresa la cara de Jesús de Nazaret diciéndole: Lleva este Velo al Emperador y con solo mirar su rostro, se curara.

Velusiano quiso conocer el misterio del Velo y la mujer Verónica le contó que deseosa de ver el rostro de Jesús mandó hacer un retrato suyo a un pintor. En el trayecto hacia la casa del artista se encontró con Jesús y le preguntó dónde iba. Verónica manifestó su deseo a Jesús y este tomó el lienzo que llevaba en su mano y se limpió el rostro de sudor. Jesús se lo devolvió con su imagen impresa en el lienzo.
Otros relatos cuentan que en ruta hacia el Gólgota Jesús de Nazaret tropezó tres veces. Una de sus caídas fué delante de unas mujeres que observaban su agonía y le cedieron un lienzo para secar su sudor sangrante. Las miró y las consoló diciendo: "... ¿por qué lloráis?... no lloréis por mi sino por vosotras y por vuestros hijos...". Les devolvió el lienzo con su imagen grabada ensangrentada.
Un lienzo de estas características apareció en Roma hacia finales del siglo XIII. Esto confirma que pudieran existir varias Verónicas o varios Vera Eikon Iconos.


LA SANTA LANZA

Solamente el apóstol Juan comenta en su Evangelio el suceso de la lanzada, porque naturalmente estaba presente. La lanzada la efectuó un soldado romano para terminar con la agonía del reo.
En las crucifixiones romanas los reos eran custodiados por cuatro soldados al mando de un centurión que permanecía haciendo guardia hasta el final de su agonía. Este Centurión del que no sabemos el nombre, en principio, parece ser que fué también el que efectuó guardia ante el sepulcro.
Sin embargo la leyenda nos dice que el Centurión que lanceó a Jesús de Nazaret se llamaba Longinos. La palabra longinos proviene del griego lanza y por lo tanto lancero o longinos. Según esta misma tradición Longinos murió mártir en Cesarea de Capadocia (Turquía).

Los soldados romanos utilizaban el pilum o lanza arrojadiza de unos 5 metros de longitud. Una punta de Lanza de la que se dice perteneció al arma original, está depositada en la Iglesia de San Pedro en Roma.
Esta reliquia ha sido codiciada desde entonces y su búsqueda se compara con la del Grial. Se utilizó para motivar la conquista de la ciudad de Antioquia por los cruzados en 1.098. Poco antes de la conquista de la ciudad por los cruzados, unos monjes escondieron una lanza en las cercanías de la ciudad y sagazmente la utilizaron como reliquia para elevar la moral y el fervor religioso. El 3 de junio de 1098 y tras nueve meses de asedio se conquista la ciudad. De la lanza nada más se supo.
No solo permanece el misterio de la Punta de Lanza sino también la identidad del personaje Longinos.
En los códices Legionenses de la Hispania Sagrada se registra que el 29 de Marzo de 1493 llegó al reino Legionense el Rey Católico Fernando y entró por la puerta de la Moneda. Este mismo día fue recibido con gran solemnidad el cuerpo del que lanceó a Jesús, el glorioso mártir Centurión Marcelo que había sido trasladado desde Tánger donde fue hallado su cuerpo cuando D. Alonso Rey de Portugal conquistó esta ciudad.

Sin duda la misteriosa Lanza entró en el mundo de las leyendas desde el momento que el régimen Nazi de Alemania no reconoció que la lanza depositada en la iglesia de San Pedro en Roma era la original y se propuso buscarla por su cuenta.


EL MANTO

Según los analistas bíblicos la vestimenta de Jesús de Nazaret estaba compuesta por:
- El Kethoneth, una especie de camisa muy liviana generalmente de lino que llegaba hasta las rodillas y se sujetaba a la cintura por una faja de tela. Las gentes que llevaban tan solo esta vestimenta se consideraban que estaban desnudas.
- El Simlah que cubría la anterior, rectangular, de lana, de una pieza y con grandes aberturas para los brazos. También llamada túnica.
- El Me'iy que utilizaba las personas pudientes y cubrían las dos prendas anteriores. Normalmente era de color rojo y se la consideraba como un manto.

El evangelista Lucas es el único que relata la presencia de Jesús de Nazaret ante Herodes Antipas. En su burla como rey de los Judíos, lo cubrió con un manto o Me'iyl muy brillante. Posteriormente ordenó devolverlo a Poncio Pilatos.
Ante el Procurador romano fue desnudado, o bien dejado solo con el Kethoneth o camisa y tras ser castigado con azotes y coronado con los espinos, fue cubierto con un manto de color púrpura por uno de los soldados romanos al presentarlo al gentío como el "Hece Homo".
Tras esto los evangelistas concuerdan que le quitaron el manto militar, lo cubrieron con sus vestidos y lo sacaron para crucificarle.
Ya en el Gólgota fue desnudado completamente. Una vez muerto, los soldados rompieron sus vestidos y se repartieron: El Kethoneth o camisa y el Simlah o Túnica. El Me'iyl o manto, (conocido actualmente como Túnica Sagrada), al ser de una pieza era difícil de romper en cuatro trozos por lo que le tocó en suertes a un soldado, llamado Demetrio.
Un Manto o Me'iyl de estas características se encuentra en la catedral de Tréveris, en Alemania, y la tradición cuenta que es el sorteado entre los cuatro soldados a pie de la cruz. Pero pudiera existir la duda del que le colocó Herodes Antipas sobre sus hombros como burla o el que le cubrieron como Ece Homo
El Simlah también es de una pieza rectangular, generalmente de lana y conocida también como Túnica. Pero vuelve a surgir una última duda: ¿Que fueron entonces de estas piezas o donde están estas dos prendas: El Kethoneth y el Simlah?


EL SUDARIO

El Sudario es una de las Relíquias más controvertidas de las relacionadas con Jesucristo.
La ciudad que custodia la llamada Sabana Santa o Síndome desde 1578 es Turín en Italia. La historia del Sudario, su recorrido y su controversia ha sido la siguiente:

- Es un lienzo de 427x107 cm. de lino con algo de algodón, tejido a mano y según los últimos estudios han demostrado que contiene elementos de polen de plantas existentes en palestina hace 2000 años y que hoy ida ya no existen.
- Los evangelios describen que Jesús de Nazaret fue amortajado en un lienzo y colocado en la tumba de José de Arimatea. La tradición acepta que se conoce la existencia del Sudario en el año 70 por una peregrina cristiana llamada Santa Nino, princesa armenia que menciona a sudarios de Cristo existentes en Jerusalén hacia el año 338.
- El historiador Nicéforo Calixto escribe que la emperatriz de Oriente Elia Augusta Pulqueria (399-453), declarada como santa por la iglesia ortodoxa griega, le fueron legados unos lienzos sagrados de Cristo por su anterior emperatriz Eudicia y que lo depositó en la iglesia de Santa María en Constantinopla.
- En el año 639 el Sudario se localiza en la ciudad de Edesa. En los archivos del Vaticano existen manuscritos que anuncian su retorno a la ciudad de Constantinopla en el año 944. Misma ruta que la reliquia de la Cruz que recuperó el emperador Heraclio de Bizancio del poder del Persa del rey Cosroes II. En un manuscrito de un peregrino inglés se detalla la presencia de un lienzo sagrado en Constantinopla en el año 1150
- En las crónicas de Guillermo de Tiro se hace referencia a que el Emperador Alejo Commeno de Constantinopla mostró el Lienzo, Sabana Santa o Sudario de Cristo al rey cruzado Amalrico I de Jerusalén en el año 1162.
- En abril de 1.204 los cruzados y venecianos al mando de Dándolo inician la Cuarta Cruzada y saquean Constantinopla. Desaparece la Sábana Santa. Se cree que fue sustraída como botín de guerra por Otto de la Roche capitán de la guardia del Marqués de Montferrato, quien se la entrega a su padre en el año 1.206 y este al Obispo de Besancón (Francia), quien exhibe el Lienzo todos los viernes en el templo, hasta el año 1.349 en que la iglesia sufre un gran incendio y desaparece.
- Paralelamente a los sucesos anteriores, en una carta del Emperador Balduino de Flandes, enviada a Luis rey de Francia le hace entrega de una porción de tela del Santo Sudario. En el mes de junio de 1.247 se encuentra pues en Francia y un año después Luis IX de Francia inicia la octava cruzada que terminaría en desastre.
- El 18 de septiembre de 1.291 sale el último de los Templarios de San Juan de Acre dando por finalizada la ocupación de los Francos iniciada con la primera Cruzada y aparece entre el tesoro de los Caballeros de Cristo la Sabana Santa
- En la biblioteca de París existe un documento que confirma que el rey Felipe IV (que suprimió la Orden del Temple), concede a Godofredo de Charny un Sudario de Cristo en agradecimiento a sus servicios, esto sucede en 1.350. Godofredo de Charny señor de Lirey muere en la batalla de Poitiers en 1.356.

A partir de esta fecha empiezan aparecer copias de la Sábana Santa confundiéndose con el original.

- Aparece una copia en la catedral de Besancón, que se había incendiado en 1.349. El obispo Henri de Poiters ordena destruirla, pero no sin antes sacar más copias. El 4 de agosto de 1.389 el rey de Francia no concede el permiso para su exposición. Intercede el Papa Clemente VII que si accede, con la condición que se indique que no es la original sino una copia.
- Durante la guerra de los cien años en 1.418 y para asegurar la Sabana Santa, los clérigos de Lirey se la ceden al conde Humberto de Roche y el 1.443 su viuda no la devuelve.
- En 1.553 es cedida a la esposa de Luis -I- duque de Saboya y el Papa Sixto IV autorizó a construir una capilla en Chambery para ser guardada.
- En 1.516 se llevó a Bélgica y el pintor Alberto Durero realiza una copia
- Se devuelve a la capilla de Chambery y el 4 de diciembre de 1.532 fue dañada por un incendio que arrasó la capilla. La Sabana Santa fue remendada por monjas y se traslada a Turín en 1.572.

Las controversias del Sudario continuaron:

- Las primeras fotografías que se tomaron de ella fue en el año 1.898 y revelaron que no era una pintura.
- Las fotografías efectuadas en 1.931 a la luz del día dió origen a su leyenda al descubrirse la imagen de un hombre de 1,80 m., pero en negativo.
- Las últimas investigaciones efectuadas en los laboratorios de Oxford, Zurich y Tocson demuestran que la Sábana examinada en esta ocasión es una obra de un artista genial del siglo XIV. Se la atribuyen a Leonardo DaVinci.
Las preguntas son: ¿Cuantos Sudarios existen?,¿Cuál es el original?


LA ESCALA SANTA

La Escala Santa es una escalera de la cual se dice que la que subió Jesús de Nazaret ante el tribunal de Poncio Pilatos.
Se compone de 28 escalones de mármol blanco y fué Santa Elena quien la trasladó en el año 326 desde Jerusalén a Roma y la depositó en la Iglesia de San Salvador.
Es una de las reliquias más veneradas. Los peregrinos que la visitan y desean efectuar el recorrido, deben hacerlo de rodillas. Verlo es realmente impresionante. Es una ceremonia que se remonta a primeros de siglo y tiene un carácter simbólico como el Camino de Santiago en España, la peregrinación a Roma en Italia, o la Meca del Islam.
Estos peldaños en su origen daban acceso a la Torre Antonia, una fortaleza romana adosada al Templo de Herodes o al antiguo Templo de Salomón, residencia de Poncio Pilatos y cuartel de las tropas romanas.
Naturalmente Jesús de Nazaret subió por estas escaleras para escuchar la sentencia del gobernador y bajo por ellas ya condenado. Este Templo fue destruido casi por completo en el año 70. Sin duda algo quedo de sus ruinas y recuerdos de Jesús de Nazaret.
Ahora bien: ¿están todos los escalones?.


LAS COLUMNAS DE AZOTES

Dos columnas a las cuales se sujetó a Jesucristo para la flagelación.
De una de ellas se conservan dos trozos, que se creen son parte del original: Un trozo en la Iglesia del Santo Sepulcro en Jerusalén y otro trozo en Santa Práxedes en la ciudad de Roma.
Respecto a la segunda columna es entrar en el mundo de las leyendas.
La tradición surge de unos documentos del siglo XIII que se conservan en la catedral de Zaragoza y que hacen referencia al año 44, época en que los restos mortales de Santiago el Mayor, hermano de Juan e hijo del Zebedeo fueron trasladados a España cuando fué ejecutado los Herodes Agripa en Jerusalén.
Ocho discípulos de Santiago desembarcaron en Dertosa (Tortosa) en la Hispania Tarraconense y penetraron hacia el interior de la península a través del río Iberus.
En un momento del trayecto por el rio se detuvieron a descansar en las orillas del río Iberus y fué entonces cuando tuvieron una visión de María la madre de Jesús que por entonces aún vivía en Palestina. Les pidió que construyeran en las cercanías del lugar una iglesia con un altar y un Pilar. Este Pilar sería el testigo del sufrimiento de la flagelación de su hijo y que así sería hasta el final de los tiempos.
La visión de María desapareció y quedó allí el Pilar. Más tarde los seguidores del Apóstol construyeron una pequeña capilla y sustituyeron la columna primitiva por otra traída de Jerusalén y que era una de las dos a las cuales fue atado Jesucristo cuando recibió los azotes. Esta pequeña capilla siglos más tarde llegó a ser lo que es hoy la magnífica Basílica de María del Pilar en Zaragoza.
Estos pergaminos que relatan el origen de esta columna son muy controvertidos al igual que la tradición. Pero en la Basílica del Pilar se puede observar en la parte posterior del altar una abertura que permite tocar una Columna gastada por las manos de los peregrinos y en cuya parte superior y con vistas al interior de la Basílica, sujeta la imagen de María.
Puede ser tradición popular y fruto de la leyenda, entonces la pregunta es: Si dos trozos de una columna están en Jerusalén y otro en Praxedes-Roma, ¿donde está la segunda columna?.


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