EL MISTERIO DE LA PESTE NEGRA
En Busca de: Los Secretos de la Historia.
por Ranimirum

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Las Pestes son castigos a la humanidad?.

En las pandemias puede existir una relación casual: causa, efecto?.

Un claro ejemplo de una pandemia incontrolada lo encontramos en la Peste Negra.

Vuelve a repetirse la historia.?

Aqui tienes un resumen.

Después podrás sacar tus propias conclusiones.

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La Peste Negra fue uno de los azotes más horribles que ha padecido la humanidad. En Europa murieron 42 millones de personas o una cuarta parte de su población. En todo el mundo causó 75 millones de muertes, lo que significa que mató a media humanidad.

La epidemia duró nueve años, desde 1347 hasta 1356. Otros historiadores sitúan el brote de la peste muchos años antes, en el año 1341 en China, después de grandes cambios climáticos que cambiaron el país.
De los 75 millones de muertos, 26 eran europeos. Francia que por entonces tenía 30 millones de habitantes, tuvo siete millones de víctimas. Italia, España, Inglaterra y Alemania sufrieron también un gran numero de bajas e Islandia perdió toda su población.

Actualmente se admite que la epidemia comenzó en octubre de 1347 en la ciudad de Feodosia en Crimea, importante centro comercial codiciada por los Venecianos y Genoveses, pero deseada también por los tártaros de Crimea, un grupo étnico de origen turco posicionado en la península al sur de Ucrania y al oeste de Rusia.

La ciudad también era codiciada por los mongoles estrechamente relacionados con las tribus túrquidas, por lo que el líder mongol Djamisbern puso sitio a la plaza y para que sus habitantes murieran arrojó por encima de las murallas de la ciudad varios cadáveres de apestados que pronto contaminaron la población de Feodosia.

Esta práctica era muy común en la Edad Media, pero siempre y cuando estuviese controlado, es decir, muertos todos los habitantes de la población, moría también el virus o la bacteria.

Hoy día se sabe que la bacteria responsable de la peste negra o bubónica la transmiten los roedores a los humanos a través de las pulgas. Atacaba de dos formas: Las victimas que comenzaban con problemas pulmonares o síntomas de neumonía tenían fiebre muy alta, escupían sangre y morían en tres días; las víctimas con fiebre bubónica igualmente tenían temperatura alta, les salían abscesos con pus y carbunclos o pústulas negras y morían en cinco días.

Giovanni Boccaccio en su obra Decamerón cuenta la tragedia que supuso afrontar la pandemia. El miedo se apoderó del hombre y dejó de ser humano, el hermano abandonó al hermano, la esposa al esposo y los padres desatendieron a sus propios hijos. La terrible descripción que hace de la enfermedad sobrepasa lo inimaginable: Inchazones en la ingle o en los sobacos del tamaño de una manzana o un huevo. Poco después unos terribles bubones se manifestaban en otras partes o aparecían manchas negras en otros lugares del cuerpo. En ambos casos era la muerte.

Los sitiadores mongoles a la ciudad de Feodosia en la península de Crimea no contaban que los mercaderes venecianos y genoveses abandonarían precipitadamente con sus barcos la ciudad. En diciembre de 1347 la isla de Chipre fue la primera escala que hicieron los barcos genoveses y fue la primera en sucumbir a la peste negra. Quince días después doce galeras venecianas llegaron al puerto de Mesina, al norte de la isla de Sicilia. La mitad de la tripulación había muerto y lanzados al mar en la travesía y el resto estaban infectados.

La epidemia se extendió con tal rapidez por la ciudad de Messina en Sicilia que quedó prácticamente despoblada.

Poco después pasó a Italia, que se extendió hacia el norte. Boccaccio nos cuenta que llegó a Florencia en el año de la fructífera Encarnación del hijo de Dios de 1348. Pasó a Francia por la ciudad de Marsella y por Barcelona hacia la península ibérica. En pocos meses la ciudad de París contaba con 80.000 muertos producidos por la peste. Crónicas de la época cuentan que la mortandad era tan grande que durante meses se cargaban carretas con más de 500 muertos para ser enterrados en el cementerio de St. Inocent de París.

Políticamente estaban enfrentadas Francia e Inglaterra en la guerra de los Cien Años (1337-1453), por lo que los movimientos de tropas entre ambos países ayudaron a que la peste pasase el canal de la mancha a las islas británicas.

A mediados del año1348 golpeó a Inglaterra donde se recuerda que las dos terceras partes de los estudiantes de Oxford murieron. En la ciudad de Bristol las víctimas morían tan rápido que los vivos no tenían tiempo de enterrarlos.

Para la cristiandad europea estaba en su apogeo el Cisma de Occidente y el papa Clemente -VI- Pedro Roger, que no estaba en Roma sino en la ciudad de Aviñón en Francia, se había recluido en su residencia papal para protegerse de la peste.

Pero el año 1350 era Año Santo o Año Jubilar y como si de una celebración futbolística o fiestas modernas actuales se tratase, llamó a la cristiandad a efectuar peregrinaciones hacia Aviñón y hacia Roma, para rogar por el final de la peste.

Como si de un festival de Kumbh Mela Indú en el rio Ganges se tratara, la población cristiana respondió a la llamada y un millón de personas peregrinaron a Roma y Aviñón. Regresaron a sus países tan solo cien mil peregrinos, por el camino habían muerto y extendido la peste novecientos mil personas.

En este año jubilar de 1350 la peste ya se había extendido y asolado los países de Alemania, Flandes, Inglaterra, Irlanda e Islandia había perdido toda su población. En el año 1351 la epidemia cruzó el rio Oder, llegando a Polonia donde mató a la mitad de sus habitantes.

Cuatro años después, en 1354, cruzó los Balcanes y alcanzó el Mar Negro, entre Europa oriental y Asia occidental y en su marcha hacia el norte alcanzó el mar Báltico y transformó en cementerios las populosas ciudades de Riga en Letonia y Smolensk en Rusia. Por el sur alcanzó el Bósforo y diezmó Constantinopla.

En el año 1356 llegó nuevamente a Feodosia en Crimea y cerró el círculo iniciado en 1347.

Poco a poco aquella bacteria, que actualmente se la conoce como Yersimia, perdió su virulencia hasta que se aplacó y desapareció, pero había producido 75 millones de muertos.

Hemos aprendido algo de ello?.

Actualmente la peste bubónica aún existe y en algunos países se la conoce como Peste Oriental o Peste del Levante.

A pesar de conocerse la enfermedad y el método de transmisión la Peste Bubónica volvió a aparecer en años sucesivos: En 1672 apareció en Nápoles (Italia), causando 400.000 muertos. En 1711 en Alemania con 500.000 muertos. En 1792 apareció en Egipto donde causó 800.000 muertes. En 1898 la peste bubónica apareció en China y la India donde produjo 3 millones de muertos. Se repitió en los mismos lugares en 1909 con 1,5 millones de muertos y la última epidemia bubónica que se recuerda fue en el año 1920 que volvió a aparecer en la India y produjo 2 millones de muertos.

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