GUERRA DE LAS INVESTIDURAS
Período: Desde 1073 hasta 1122
Beligerantes: El papado de Gregorio -VII- contra el emperador Enrique -IV- de Alemania.
Causas: Renuncia al derecho de investidura de cargos eclesiásticos por parte del Emperador.

Antecedentes:

Algunos historiadores no hablan de guerra sino de conflicto de investiduras y comenzó en el año 1073 y finalizó en el año 1122 por el concordato de Worms, que separó los dos poderes, dejado para el rey la investidura temporal y para el papa la espiritual.

Las altas jerarquías eclesiásticas de los obispos o los abades eran investidos en sus cargos por un señor laico como un emperador, un rey o un conde, mediante la entrega del báculo, el anillo y el cetro, símbolos de la doble dignidad espiritual y temporal.

El origen del conflicto viene de tiempos de Otón -I- (912-973), cuando se crean diplomas con los que el propio Emperador podía nombrar obispos.

Esta intromisión en el Pontificado por parte del Imperio no estaba de acuerdo el papa Gregorio -VII- (1073-1083), que se oponía a este derecho y quería que el emperador renunciase a ello.

Lo que comenzó en discordias entre el papado y la corte del emperador alemán terminó en una desastrosa guerra civil en Alemania.

Acontecimientos:

El conflicto comienza con la excomunión por el papa del rey Enrique -IV- (1056-1105) de Alemania, que tras reconocer su error se humilla ante los muros del castillo de Canossa, donde estaba hospedado el Papa, vestido con hábitos durante tres días y tres noches, sabiendo que con la enemistad del papado nunca sería confirmado Emperador del Sacro Imperio.

El papa Gregorio hace caso omiso a estas súplicas. El rey de Alemania e Italia Enrique -IV- depone al papa Gregorio y nombra Antipapa a Guiberto de Ravenna (1025-1100), con el nombre de Clemente -III-. Se hace coronar Emperador por el Antipapa y moviliza sus ejércitos hacia Roma.

Establece sitio al Castillo de San Ángelo donde Gregorio -VII- se había refugiado. Es liberado por los normandos de Roberto de Guiscardo, huye de Roma y se refugia en la ciudad de Salerno donde muere poco después.

La lucha de las investiduras finalizaría con el concordato de Worms en el año 1122 con el Papa Calixto -II- y el Emperador del Sacro Imperio Enrique -V- (1106-1125), donde se reconoce finalmente el derecho de nombrar obispos solamente a los papas.

Pero este concordato de Worms no resolvió el problema existente en Alemania entre la monarquía y la nobleza al contrario aumentaron y se formaron dos bandos antagónicos, el de los Welfen (guelfos) y el de los Weiblingen (gibelinos). Los primeros defendían al papado, los segundos al emperador.

La lucha parece que se superó al subir al trono Federico -I- de la casa Staufen , que restableció la unidad imperial sobre la nobleza y de los países vecinos.

Quiso hacer lo mismo con Italia pero chocó con el papado y las ciudades al norte del país que durante las discordias anteriores se habían declarado libres.

Federico -I- destruyó la ciudad de Milán y quiso imponer su ley sobre las ciudades italianas rebeldes, pero el papa Alejandro -III- se puso al lado de los rebeldes y formaron la Liga Lombarda, que derrotaron al emperador Federico -I- en la batalla de Legnano en el año 1176, viéndose obligado a firmar la paz con el Papa.

Durante todo este conflicto hubo siete papas, cinco antipapas, se había iniciado la primera cruzada por Urbano -II- (1088-1099) y a la finalización de la guerra de las investiduras se promulgaba el inicio de la segunda Cruzada hacia Tierra Santa.

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