GUERRA DE LOS JUDÍOS
Período: Desde el año 66 hasta el año 73, después de Jesucristo.
Beligerantes: Roma contra la provincia de Judea
Causas: Inestabilidad política y religiosa. Revueltas judías contra el imperio romano

Antecedentes:

Estas guerras están descritas por Claudio Josefo.

Las revueltas las iniciaron los Zelotes y otras sectas judías de tal forma que el terror se apoderó de la provincia romana de Judea. Los sicarios y colaboracionistas judíos atacaban a las tropas romanas en emboscadas, secuestraban y asesinaban y se creó una atmósfera que anunciaba un estallido en cualquier momento.

Acontecimientos:

En mayo de año 66 se encendió la chispa. Un histórico conflicto existente entre griegos y judíos finalizó en un enfrentamiento.

Algunos griegos efectuaron sacrificios paganos delante de la entrada del Tempo y se desató la violencia. Los sacerdotes judíos protestaron ante el procurador Gesio Floro. La protesta fue tan enérgica y violenta que les mandó arrestar. Seguidamente las tropas del procurador irrumpieron en el Templo, se apoderaron del dinero del tesoro y arrestaron a toda persona que estaba por las calles de Jerusalén, finalizando con el saqueo de la ciudad.

En aquella represalia murieron 3.000 hombres entre mujeres y niños.

Las fuerzas judías pasaron al contraataque y consiguieron expulsar de la Ciudad Alta a las tropas romanas, apoderándose de la torre Antonia.

En el exterior los rebeldes ocuparon las fortalezas de Maqueronte, Masada y Jotapata. En septiembre del año 66 la provincia había pasado a control judío tras repeler un ataque de la -XXII- Legión Romana comandada por Cestio Galo gobernador de Siria.

Los rebeldes judíos dividieron la región de Palestina en siete zonas militares e incluso comenzaron a acuñar su propia moneda.

En el año 67 llegaron a Palestina tres legiones mandadas por el emperador Nerón al mando del general Tito Flavio Vespasiano, que pronto sería emperador.

Las legiones abrieron una sangrienta brecha en Galilea y en el agosto de año 68 ya habían rodeado la ciudad de Jerusalén.

Reconquistaron la fortaleza de Jotapata (Yotpatá), que después de un sangriento sitio de 47 días solo se salvó un líder de los rebeldes llamado José Ben Matatías y que más tarde escribiría sobre esta guerra y sería conocido como Claudio Josefo.

El emperador Nerón se suicida el 9 de junio del año 68 y asume el gobierno de Roma un triunvirato de Galva, Otón y Vitelio.

Vespasiano había partido para Alejandría donde un año más tarde sería nombrado emperador, dejando al mando del ejército de Judea a su hijo Tito.

Las fuerzas rebeldes judías ascendían a 25.000 hombres y estaban concentradas en Jerusalén, Herodión, Maqueronte y Masada. En junio del año 70 los romanos habían abierto brechas en dos murallas de Jerusalén y controlaban el sector norte de la ciudad.

En julio reconquistaron la torre Antonia y en agosto las tropas ocupaban algunos recintos del Templo. Poco después es incendiado y arrasada la ciudad.

Un grupo quedó resistiendo en la fortaleza de Masada hasta el año 73 y cuando las tropas de Flavio Silva entraron en el recinto de la fortaleza, encontraron solo cadáveres de 960 hombres, mujeres y niños, muertos en un pacto suicida antes de someterse a los romanos.

Los judíos ya habían conocido el exilio y la destrucción del templo de Jerusalén, pero esta lucha fue sangrienta en la que tal vez murieran un millón de personas y cuyas consecuencias fue una nueva destrucción del templo.

Hasta nuestros días han llegado los relieves que el emperador Tito mandó colocar en Roma en un arco triunfal en el que se describe la campaña bélica y el traslado del botín. El noveno día del mes Av (Julio/Agosto), los judíos recuerdan aquella catástrofe con ayunos y lamentaciones.

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