GUERRA DE SUCESIÓN ESPAÑOLA
Periodo: Desde 1701 hasta 1713.
Beligerantes: Francia y España contra Inglaterra, Holanda, Portugal, Saboya, Austria, Prusia y el Imperio
Causas: Sucesión al trono de España.

Antecedentes:

Los últimos años del reinado de Carlos -II- de España fueron muy tristes. Los recursos del país estaban agotados y el ejército desarticulado y ante esta situación se planteó la sucesión a la corona de España.

Carlos -II- se había casado dos veces y no tuvo hijos. Como su salud era precaria las potencias extranjeras empezaron a preocuparse por su sucesión.

El rey Luis -XIV- de Francia de la casa de Borbón, aspiraba que su nieto Felipe de Anjou fuera su sucesor, pero el emperador Leopoldo -I- de Austria pretendía la corona para su hijo el Archiduque Carlos. Había un tercer aspirante a la corona que era el duque de Baviera, que lo deseaba para su hijo José Fernando, que tenía la mejor línea sucesoria si no hubiera fallecido antes que el rey Carlos -II-

En el año 1699 las potencias europeas, para mantener el equilibrio político acordaron repartirse el imperio español sin contar con Carlos -II- ni con sus ministros, por lo que tras la indignación del rey, decidió dejar en herencia única de los Austrias en testamento del 3 de octubre de 1700 al nieto de Luis -XIV- de la casa de Borbón.

Acontecimientos:

En el año 1700 muere Carlos -II- de la casa de Austria y es coronado rey de España Felipe -V- de Borbón y en principio todas las potencias lo reconocieron, excepto Austria.

En Europa se sabía de las ambiciones de Luis -XIV- de Francia y provocó los recelos de Inglaterra y Holanda, que se unieron a Austria para imponer en España al Archiduque Carlos. Esto determinó una guerra en la que Inglaterra, Holanda, Portugal, Saboya, Austria, Prusia y el Sacro Imperio, se enfrentan contra Francia y España y que se inició el 1 de noviembre de 1700. En el interior del país los catalanes, aragoneses y valencianos apoyaron al Archiduque Carlos.

En 1701 los franceses al mando del general Villars invadieron Alemania e Italia y aunque alcanzaron algunos primeros éxitos, en el año 1704 fueron derrotados en Blenheim y Ramillies por las tropas del duque de Marlboroough, donde termina la idea de la invencibilidad francesa.

Los sucesos en España tuvieron otro desenlace: En 1703 el Archiduque Carlos desembarca en Barcelona y lo nombran rey de España con el título de Carlos -III- de Austria.

El 30 de julio de 1704 una escuadra anglosajona al mando del almirante inglés George Rocke, en la que en el buque insignia viajaba el príncipe Hesse-Darmstadt, navega a la altura de las costas de Gibraltar. El 1 de agosto las baterías abren fuego sobre la fortaleza y desembarcan sobre la Roca dos mil soldados y después de tres días de sitio la guarnición española al mando de Diego de Salinas rinde la plaza. El príncipe Darmstadt y las tropas inglesas toman posesión de Gibraltar en nombre del Archiduque de Austria o Carlos -III- de Austria.

Continúan los enfrentamientos de las tropas de Felipe -V- en 1704, donde derrotan al Archiduque en la batalla de Luzaga, pero en 1708 una flota inglesa desembarca en la isla de Menorca en las Baleares y hacen posesión de la isla.

Nuevas batallas terrestres en Almansa en 1707, Brihuega en 1709, en Madrid y Villaviciosa de Tajuña en 1710, obligaron a solicitar la paz a los seguidores del Archiduque Carlos.

En la batalla de Almansa las tropas de Felipe -V- estaban comandadas por Jacobo Fitz-James, Duque de Berwick, hijo de Jacobo -II- de Inglaterra nacionalizado francés, que tomó la ciudad de Barcelona en 1714 y que también participó para recuperar la corona de su padre en la guerra de Sucesión inglesa.

Francia e Inglaterra se reúnen en Utrecht en 1713 para firmar la paz. No entró España en las negociaciones hasta 1714, en la localidad de Rastat, donde el Duque de Osuna y el Marqués de Monteleón asistieron, como invitados por Luis -XIV- de Francia, a algo que ya estaba consumado y firmado en un documento del 13 de julio de 1713 en Utrecht.

Se reconoció a Felipe -V- como rey de España, cediendo Flandes, el Milanesado, Nápoles y Cerdeña a Austria; la isla de Sicilia al duque de Saboya; Gibraltar, Menorca y territorios canadienses en América del Norte a Gran Bretaña y Francia cedió Terranova y la bahía de Hudson en Canadá a Gran Bretaña.

Las reformas de Felipe -V- y su monarquía absoluta no fueron muy acertadas: En 1714 las tropas de Felipe -V- cañonearon Barcelona y ocuparon la ciudad como represalia por apoyar la entrada del Archiduque Carlos -III- de Austria, suprime los fueros de Aragón, Valencia y Cataluña e impone el Decreto de Nueva Planta.

En cuando a la política exterior se hizo cargo su esposa Isabel de Farnesio y no pudo ser peor. De carácter intrigante y ambiciosa en el año 1718 la Escuadra española atacó las islas de Cerdeña y Sicilia y que tuvieron que abandonar por las amenazas de una coalición llamada Cuádruple Alianza.

En 1727 por intrigas del barón Ripperdá, embajador español en Viena, Inglaterra se sintió amenazada y declaró la guerra a España, por lo que el rey Carlos -IV- hijo de Felipe -V-, tuvo que aceptar los términos del tratado de Sevilla en 1729 entre España, Francia e Inglaterra, consiguiendo que España entrara en la guerra al lado de Francia en la Guerra de Sucesión de Polonia (1733-1735) y posteriormente en la guerra de la Pragmática Sanción (1740-1748).

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